Design is disclosure: nuestra creencia.

Las historias venden. No sólo compramos bienes, también compramos valores: queremos ser alguien, vivir algo, experimentar y sentir, no solamente usar cosas. El objetivo del branding es precisamente ése:  tomar conciencia de la historia que va a contar la nueva marca. 

El diseño en el branding tiene, en ese sentido, un papel primordial. No se trata de diseñar un logo o un ícono, sino de diseñar una marca, de contar una historia y de poderla identificar. Por eso el diseño de la marca comienza con la elección del nombre, y continúa con la creación de un logotipo que la identifique. Pero si no sabemos qué historia vamos a contar, el logotipo fracasa en su papel identificador.  

Corría el 2004 cuando Sidney Newton, de la Universidad de Western Sydney, publicó en el volumen 25 de la revista Design Studies un artículo titulado “Design as Disclosure”. Sidney sostenía una teoría del diseño entendido como revelación, manifestación o expresión de un cierto impulso o de una cierta idea. El problema es que se trataba de un impulso personal del diseñador o del arquitecto. Sidney buscaba con su teoría que el diseñador fuera crítico de sí mismo y revisara los prejuicios que lo llevan a diseñar de un modo u otro. Esta teoría sirve para explicar el diseño cuando éste es un modo del arte: la arquitectura, la ilustración o el diseño a secas. 

En Lumbral concebimos el diseño de otro modo. No buscamos manifestarnos como artistas, sino que buscamos contar historias: el acento no está en nosotros sino en el producto o servicio que necesita expresar su identidad. El diseño es la manifestación visible de la identidad de la marca, y una marca es un concepto, una aventura, no un producto ni un servicio a secas. Por eso, inspirados en S. Newton, también la hemos corregido. Nosotros decimos, más bien: Design is Disclosure. El diseño es revelación, manifestación de unos valores, de una promesa, de una solución. Es dar orden, vida y existencia a lo invisible. Así, cada elemento de la marca cumple un papel, ya sea identificador o comunicativo, en la historia que queremos contar; juntos,  esos elementos hacen posible una experiencia única ante su audiencia. El diseño en el branding se trata, pues, de llevar a la realidad lo que el dueño de la marca tiene en su mente. Eso es lo que revelamos, abrimos la puerta a que una idea nueva, una nueva solución, comience a habitar el mundo y se vuelva en él protagonista. 


Referencias: 

Calder, B. J. (2005) “Designing Brands” en Tybout, A. & Calkins, T (eds.) Kellog on Branding, New Jersey: John Wiley & Sons, 27-39. 

Newton, S. (2004) “Designing as Disclosure”. Design Studies 25, 93–109.